Justicia Social
Justicia Social
Para intentar llegar a un adecuado entendimiento primeramente deberemos conocer las definiciones de: Justicia social. Pondremos en diferentes contextos.
Contexto Humano:
¿Qué es Justicia social?
Justicia social es un concepto aparecido a mediados del siglo XIX, referido a las situaciones de desigualdad social, que define la búsqueda de equilibrio entre partes desiguales, por medio de la creación de protecciones o desigualdades de signo contrario, a favor de los más débiles.[1] [2]
La justicia social remite directamente al derecho de los sectores más desfavorecidos de la sociedad, en especial los trabajadores, y al goce de los derechos humanos sociales y económicos, conocidos como derechos de segunda generación, de los que ningún ser humano debería ser privado.[1] [2] Para graficar el concepto suele decirse que, mientras la justicia tradicional es ciega, la justicia social debe quitarse la venda para poder ver la realidad y compensar las desigualdades que en ella se producen.[3] En el mismo sentido se ha dicho que mientras la llamada justicia "conmutativa" es la que corresponde entre iguales, la justicia "social" es la que corresponde entre desiguales.«La justicia social es más que un imperativo ético, es la base que sustenta la estabilidad nacional y la prosperidad mundial. La igualdad de oportunidades, la solidaridad y el respeto de los derechos humanos son esenciales para aprovechar plenamente el potencial productivo de las naciones y los pueblos.»4
Mensaje del Secretario General en el Mundial de la Justicia Social
20 de febrero de 2011
Si la justicia social es aquella que nos mueve a hacer el bien a nuestro prójimo en un momento de desigualdad podemos pensar y asegurar que somos personas de bien, orientándonos por nuestro sentido común. Es claro que en nuestro ser llevamos impreso tanto el querer como el hacer, la diferencia radica ¡en el sentimiento o deseo que nos origina tal buena acción!.
Es común escuchar en los medios de comunicación y en el gobierno, que tal empresa por medio de su fundación obsequió: lentes, sillas de ruedas, cobijas, comida, medicinas, tratamientos médicos, etc.
Existen una infinidad de buenas causas que dan como resultado la justicia social de la que fue definida anteriormente, pero nuevamente podríamos preguntarnos y meditar, ¿Qué sentimiento o deseo nos origina tal buena acción?
En cierta ocasión vi una película que tomaba una buena acción aparente, obsequiaban medicina a una comunidad desfavorecida, pero este medicamento era parte de un experimento previo para la liberación de ese fármaco que curaría cierta enfermedad mortal; el daño que se ocasionaba a esta comunidad era peor que la enfermedad misma. Claro el tema tratado pudiera estar sucediendo realmente. Por otro lado, existen organizaciones que realizan esta misma labor con mucho profesionalismo con muy buenos resultados y sin consecuencias mortales como las expuestas en ese relato. Nuevamente podemos hacernos la misma pregunta, ¿Qué sentimiento o deseo nos origina tal buena acción?
En el relato de la película es más que obvio suponer, el enriquecimiento a costa de otros; para el caso contrario el ayudar a otras personas realizando la justicia social definida.
Por otro lado, que pudiera pasar por la mente de todas las personas que están pasando por una situación de tribulación (enfermedad, cautividad, extorsión, desempleo, rechazo en su ambiente social, falta de sustento, etc.). Hay un dicho común “la pereza es la madre de todos los vicios”, pero yo la aplicaría a la desesperación. “La desesperación es la madre de todos los vicios”. ¿Porque? Es muy claro que cuando nos desesperamos en momentos de prueba o tribulación no pensamos adecuadamente y esa misma desesperación hace que tomemos malas decisiones que nos afectan directamente e indirectamente y también en esa misma proporción afecta al círculo social más cercano. Esta sería la contraparte o el otro lado de la moneda, para clarificarle mejor, la justicia social podemos componerle de dos tipos de personas favorecedor y favorecido, la causa en sí misma y lo que la origino.
Ahora, vamos a meditar sobre esto, mediante la fuente de toda la sabiduría: La palabra de Dios.
Contexto Bíblico:
En la epístola escrita por el apóstol Santiago fue instruido por Dios para enseñarnos el modelo perfecto de la justicia social, y que nos es enseñada según la voluntad de Dios, siempre en amor y sabiduría, glorificando su nombre. Santiago 2:14-26
La presentación del problema.
En el versículo 2:14; en el contexto humano hace unos momentos se expuso la siguiente pregunta (¿Qué sentimiento o deseo nos origina tal buena acción?).
Hay dos preguntas sumamente importantes que se exponen bíblicamente que cuestionan en el mismo sentido. “¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarte?
Estas preguntas nos hacen reflexionar claramente sin importar el tipo de persona que hayamos sido, seamos, o pudiéramos ser (favorecedor/favorecido). ¿Pero cómo es posible esto?
Meditemos
Favorecedor:
- ¿Cuándo nace de mí ese sentimiento de ayudar a alguien que lo origina?
- ¿Cuándo no nace de mí ese sentimiento de ayudar a alguien que lo origina también?
Favorecido:
- ¿En momentos de desesperación mis sentimientos en donde están enfocados?
- ¿En momentos de tribulación mis sentimientos en donde están enfocados?
- ¿En circunstancias difíciles realmente ponemos toda nuestra Fe en el dador de ese preciado don?
- ¡Si en alguna situación de nuestra vida contestamos a la pregunta anterior negativamente! (no), es necesario que nos hagamos estas preguntas.
- ¿Para qué me servirá tal fe?
- ¿Va a remediar el problema esa clase de fe?
- ¿Dara alguna salida?
Aplicación Práctica 2:15-16
En los versículos 2:15-16, nos ilustra y nos redarguye. Estos versículos aplican al favorecedor, que puede suplir alguna necesidad de por su prójimo en cercanía, pero se limita con decir “¡que Dios te bendiga, hermano! oraremos por ti”
Meditemos
- ¿Qué clase de Fe será esta?
- ¿Por qué no arriesgarse un poco para ayudar a los demás?
- ¿Nuestras buenas acciones glorifican a Dios como Dios?
Usare una ilustración que leí; en momentos de dificultad nadie tiene suficiente, y todos podemos estar sufriendo. Si un día llegara un hermano a nuestra casa, en alguna hora de comida (almuerzo/comida/cena) y solo nos queda comida para hoy y mañana. Al llegar el hermano nos damos cuenta que no tiene comida para ese día para su familia. ¿Qué hago? Digo que confió en el Señor. ¿Puedo compartir lo que tengo hoy, sin saber de dónde vendrá lo de mañana?
Los momentos de delincuencia que estamos pasando actualmente nos tiene atemorizados y estresados. Pondremos otra situación, si algún hermano se encuentra en medio de una situación difícil debido a la delincuencia, y debido a esto les tienen vigilados. ¿Cómo actuaremos?
¿Visitaremos a esta familia? o ¿no la visitaremos por miedo a que podamos sufrir alguna perdida personal?
Decimos que tenemos fe en Dios pero no podemos arriesgarnos para ayudar a esta familia en su necesidad. ¿Qué haremos frente a tales circunstancias?
[1] Genesis 15:6
[2] 2 Crónicas 20:7; Isaías 41:8
Meditemos
¿Cómo nos pide Dios, en las circunstancias en las que vivimos, manifestar nuestra fe por obras?
¿Cuál prueba enfrentamos en la que debemos arriesgarnos para dar evidencia de nuestra fe en práctica en el Señor?
¿Habrá alguna área de su vida donde Dios pide que manifieste su fe en El por medio de sus obras en estos días?
Enseñanza bíblica (Análisis de conducta)
Meditemos en la enseñanza dada en los versículos 2:17-20; la palabra de Dios nos enfrenta con situaciones diversas en la que podríamos preguntarnos, ¿pero acaso la fe puede estar viva y muerta al mismo tiempo? por supuesto que no. La fe viva siempre produce fruto en cualquier circunstancia y esta misma fe es la que nos origina vivir una vida de gozo y plena al tener la seguridad en el dador de este don y todos los dones que es Dios. Naturalmente todo lo que tiene vida produce alguna clase de fruto, esto es una evidencia externa de la vida que existe adentro. Una fe verdadera tiene vida y siempre produce fruto.
Los demonios creen en Dios, pero su creencia no ha afectado sus vidas. Ellos se conducen según sus concupiscencias (deseos que los alejan de Dios) desobedeciendo a Dios. Es por eso que su fe es muerta, aunque tiemplan delante de Dios, su miedo no produce obras por tanto es inútil.
De tal manera que si nuestra fe, no produce obras, no tiene valor alguno, es inútil, ¡está muerta!.
Ejemplos de fe viva (Ilustraciones bíblicas)
Leamos los versículos 2:21-25, se presenta dos ejemplos que nos explican claramente la fe viva referida en esta epístola. ABRAHAM y RAHAB
ABRAHAM, la fe de este varón y su propia salvación fueron basadas en la confianza en Dios y nuestro Señor. Esta fe actuó juntamente por sus obras, “Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia[1], y fue llamado amigo de Dios[2]”. Esta declaración del Antiguo Testamento fue hecha años antes del sacrificio de Isaac, mencionado aquí por Santiago el apóstol. Esta aplicación no contradice la escritura en ninguna manera, realizada en Romanos 4 y 5 por Pablo el apóstol.
Dios nos enseña en su palabra por medio del apóstol Santiago al hacer resaltar evidencia diaria de la fe viva en la vida de Abraham. Misma que produjo frutos al estar dispuesto a sacrificar su bienestar personal y confiar en Dios, el conocía bien a quien le había creído y su confianza fue depositada en Dios y fue demostrada con hechos (obras). El que confía en verdad en Dios, estará dispuesto a arriesgar y hacer un sacrificio personal. De esta manera se demuestra y da evidencia de una profesión de fe autentica y no vacía.
RAHAB, su vida y circunstancias son diferentes a las de Abraham. Pues el estilo de vida que tuvo no era en si ejemplar, y ella no se habría podido justificar en base a él. Mas sin embargo ella reconoció a Dios y Dios cambio su estilo de vida, ella confió en Dios que los espías cumplirían con el juramento realizado arriesgándose personalmente y también lo que amaba. Su fe obro depositando su confianza en Dios bajo las adversas circunstancias.
La exhortación
Nuestra vida deberá estar llena de fe viva, la que fluye solamente de Dios Juan 4:10-14. Estos ejemplos nos son dados para que confiemos en Dios y de esta forma nos expongamos a una perdida personal sin importar lo que pudiera suceder. La fe tiene que producir un fruto (obras) para que sea viva, de otra forma seria fe vana o muerta en sí misma.
Meditemos
- ¿Nuestras buenas acciones glorifican a Dios como Dios?
- ¿Cómo debemos demostrar nuestra confianza en Dios?
- ¿Estamos dispuestos a exponernos a la perdida personal?
- ¿En qué manera Dios quiere que sigamos estos ejemplos?
- ¿Qué pasos debemos tomar? ¡Puedo especifícales!
Reflexión y conclusión personal
Santiago 2:26
1 Pedro 1:2-4 (Esperanza viva)
1 Pedro 4:12-16 (Padeciendo como cristianos)
1 Pedro 5:6-11 (Apacentad la grey de Dios)
2 Pedro 1:2-8 (Participes de la naturaleza divina)
Santiago 1:2-8 (La sabiduría que viene de Dios)
Son numerosas las promesas y la confianza que Dios nos enseña que debemos tener en él, estas nos son ofrecidas si confiamos en Dios, son mayores que la plata y el oro; ¡son tesoros celestiales!, no hay nada imposible para Dios. A Dios sea la gloria y la alabanza por los siglos de los siglos, AMEN.
Referencias:
- ↑ a b Palacios, Alfredo. La justicia social. Buenos Aires: Claridad.
- ↑ a b Rudi, Daniel M.. «El principio general de la Justicia Social». Los derechos constitucionales del trabajador. Buenos Aires: Eudeba. pp. 7-9.
- http://es.wikipedia.org/wiki/Justicia_social
- http://www.un.org/es/events/socialjusticeday/
- Biblia Reina-Valera 1960
- Porter, R. (2003). Estudios Bíblicos ELA: Cuando aumenta la presión (Santiago) (1). Puebla, Pue., México: Ediciones Las Américas, A. C

