
En varias ocasiones hemos hablado de la responsabilidad que tenemos como cristianos ante la situación que estamos viviendo y ante la necesidad espiritual de la gente, hemos hablado de lo importante y verdadero de nuestro mensaje, hemos hablado de nuestro llamado como hijos de Dios y de nuestro compromiso ante Él.
Como iglesia siempre estamos buscando que podemos hacer para propagar el evangelio de Jesucristo, que actividades podemos desarrollar para que el pueblo de Dios tome su lugar e impacte a la comunidad, siempre estamos buscando tener una solución una mano extendida, un apoyo físico y espiritual para todo aquel que lo necesita.
Sin embargo uno de los grandes obstáculos con los que como seres humanos nos enfrentamos es a la inseguridad, generalmente nos preguntamos si somos capaces de hacer algo, pensamos que no tenemos dones ni talentos, pensamos que siempre hay alguien más que lo puede hacer mejor, siempre hay alguien más que tiene el llamado, la vocación, la espiritualidad necesaria para hacer las cosas.
Anhelamos hacer algo, pero tenemos miedo o inseguridad de hacerlo bien y terminamos por hacer nada, no comprometernos.
Esto mismo le pasó a Moisés, cuando Dios lo llamó para que realizara el trabajo que Dios quería que realizara, Moises comenzó a poner una serie de excusas, barras y situaciones hipotéticas que lograran hacer que Dios desistiera de pensar que Moises era el idóneo para ese trabajo.
3:11 ¿Quien soy yo?
3:13 Me van a preguntar y no voy a saber que decirles
4:1 No me van a creer
4:10 Soy lento de habla, mejor manda a otro.
No estoy preparado, ni siquiera se cuales son mis dones, es más, ni don he de tener, no conozco nada de la palabra, tengo muy poco tiempo de que me entregue a Jesús, soy muy nuevo, me falta mucho para que sea diácono o anciano, me tengo que preparar más, no tengo experiencia.
No tengo tiempo, si me meto a trabajar voy a tener roces con alguien y no quiero problemas gratis, es que nada más unos quieren hacer todo y no te dan chance de participar, nada más quieren estar mandando y no escuchan opiniones, no me gusta como hacen las cosas, así no lo hacíamos antes y eso no me gusta, no me llevo bien con fulanito(a), es mucho trabajo, vivo muy lejos, no tengo dinero, el que hace eso ni cristiano parece yo no trabajo con hipócritas, etc, etc, etc.
Me acaban de platicar de una señora que todos los días va al hospital a orar por la gente y a compartir de Cristo, no me sorprendió que pudiera disponer el tiempo para hacerlo, vive sola y tal vez por eso se pueda dar el tiempo para hacerlo, tampoco me sorprendió la frecuencia con la que va a los hospitales, porque puede ser por lo mismo tiene tiempo para hacerlo, me sorprendió la vitalidad con la que lo hace pues ella tiene 84 años, no quiero decir que todos tenemos que hacer eso, solo que es un gran ejemplo de compromiso y pasión.
Cuando estaba leyendo este pasaje, reflejando en el y recordando mis barras y excusas delante de Dios, me sorprendió lo que Dúos le dijo a Moises, en el v.2 ¿Qué es eso que tienes en la mano?
Que interesante Dios no le dijo, te voy a hacer un súper hombre, te voy a dotar de una capacidad y sabiduría inigualables, te voy a dar una fuerza extraordinaria y una posición privilegiada.
No, Dios le pregunto ¿Qué tienes en la mano? Una vara, un palo, fue lo que Dios utilizó para mostrar su poder ante Faraón.
Lo que Dios le estaba diciendo a Moisés, el mensaje para él era, todo lo que necesitas para la tarea que te estoy encomendando, lo tienes en la mano, no necesitas nada más, es más para que no vayas a pensar que el palo tiene algún poder, le dijo deja a un lado la vara.
V.6 Mete la mano en tu seno. Lo que tu necesitas Moisés para hacer lo que te estoy diciendo lo tienes en la palma de tu mano, es tuyo ya te lo di, no necesitas nada más.
Como lo hemos visto en todos los pasajes de la escritura, eso es un reflejo para nosotros, tu y yo no necesitamos nada más para llevar a cabo la obra de Dios en nuestras vidas, porque ya lo tenemos en la mano, Dios nos ha dado todo lo que necesitamos para hacer su obra.
Déjame pederé algunos pasajes de las escrituras:
1.- 2 Corintios 3:4. Y tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios; 5. no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios, 6. el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica.
Nuestra capacidad viene de Dios, ¿hay algo que Dios no pueda hacer en nosotros o con nosotros? No hay algo que Dios no pueda hacer en nosotros o con nosotros.
Dios nos ha hecho MINISTROS COMPETENTES.
2.- 1 Corintios 12:7 A cada uno le es dada la manifestación del Espíritu.
Este pasaje está hablando de los dones y dice que a cada uno de nosotros somos un miembro especial del cuerpo y a cada uno de nosotros se nos ha dado una función en el cuerpo de Cristo que es la iglesia, cada uno tiene una tarea, cada uno tiene un don dado por Dios para edificar el cuerpo.
Hay un pasaje que ya les he compartido.
3.- 2 Pedro 1:3 Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia,
El conocer a Jesús nos capacita de ya para vivir la vida que él quiere que vivamos y eso incluye que hagamos las cosas que el nos pone adelante, las cosas que son nuestra obligación y responsabilidad como hijos y siervos.
No estoy diciendo que no tenemos que estudiar, sino que para hacer lo elemental que es compartir a Cristo, lo indispensable es conocer a Cristo, no en el papel sino en la experiencia, en la vida, no podemos compartir algo que no tenemos.
A Cristo no se le puede conocer si no se le vive, no lo entenderíamos si no lo experimentamos en la vida.
4.- Dios hace que aun lo material, como la vara, las cosas físicas que nos ha dado sirvan para su propósito, por ejemplo cuando mando a sus discípulos a que predicasen, les mando diciendo que no llevaran dos sandalias sino solo las que llevaban puestas, ni otra capa, ni otra túnica, ni aun bolsa de dinero.
Y cuando ellos regresaron glorificaron a Dios por que no tuvieron necesidad de nada, el Señor siempre suplió para sus necesidades, Dios cuido y mantuvo sus pertenencias o cuando fue necesario les dio otras con su mano providente a través de otros hermanos.
5.- tanto Jesús cuando estuvo con sus discípulos prometieron que estarían con nosotros, Mateo 28 y Josué 1, son ejemplos de sus promesas.
"Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo" y "Así como estuve con Moisés estaré contigo" "nunca te dejare, nunca te abandonare, siempre te sustentare con la diestra de mi justicia"
Dios siempre esta con nosotros, que decía David "Aunque en ande en valle de sobra de muerte tu estarás conmigo"
Nuestro problema como decía al principio es nuestra naturaleza temerosa y caprichosa, que extraño que siempre anhelamos cosas que no podemos hacer, siempre anhelamos lo contrario de lo que somos.
Las rubias se hacen castañas o negras y viceversa, las altas quieren ser mas bajas y las bajas mas altas y no solo con las mujeres eso también se da en los hombres.
No nos gusta lo que podemos hacer y queremos hacer lo que se nos dificulta hacer.
Vivimos más con el corazón, con los sentimientos y anhelos que con el intelecto y la realidad de Dios.
Por eso muchos ministerios se acaban, nosotros queremos hacer lo que nos gusta, lo que nos llena de satisfacción y ensanche el ego, no lo que Dios nos ha capacitado para hacer.
Ejemplos: cantantes, músicos, maestros, dirigentes o encargados, que quieren desarrollar esas actividades, pero que no están capacitados por Dios para hacerlas, y pierden el tiempo y ocupan el puesto de otros que si están capacitaos por Dios para hacer esas cosas.
Debemos ver que es lo que Dios no a puesto en la mano, porque así y solo así seremos efectivos en el cumplimiento de nuestro propósito al estar aquí.
No quiero decir que Dios no vaya a hacer las cosas el las hace en, sobre y a pesar de nosotros, me refiero a que no fuimos diseñados para eso y al aferrarnos a hacer algo que no es para nosotros o al excusarnos de hacer algo por temor o irresponsabilidad, reflejamos la idolatría de nuestro corazón sobre nosotros mismos.
Lo que hoy quiero hacer es animarte a que busques en tu vida para que fuiste creado, que es lo que Dios te ha puesto en la mano, que es lo que se te facilita hacer.
Dios te ha dado dones, capacidades y habilidades para desarrollar su obra, eres necesario en la obra de la iglesia para que hagamos el trabajo, se necesitan tus dones, porque solo tú los tienes
Decídete hoy y comienza tu ministerio.
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